Teresa Mate

El Secreto

Teresa  nunca fue alguien a quien le gustaran las normas, la rutina,  las cosas simples o triviales. Solo cree en las cosas hechas con personalidad, pero no  olvida sus raíces.

Por eso  nuestras nueces caramelizadas son como ella.

La dulzura de sus manos se  transmite  en la delicadeza de sus nueces caramelizadas, en la fina y atenta capa crujiente, al sabor de la nuez y,   sin restar protagonismo a la persona que les da su impronta,   imprime a la elaboración su carácter afable  y natural.

Con la fina y delicada capa de azúcar o panela sobre el fruto, consigue darle  el toque crujiente necesario.

Un recuerdo nostálgico me lleva a los años de estudiante, a las risas junto a una infusión de regaliz con canela, a las confesiones a media tarde en la que nos hacíamos partícipes de ese gran mundo por descubrir.

Las nueces caramelizadas no podrían ser otra cosa.  Llevan el aire de aquellos momentos, el vaivén de un  aroma a canela que susurra al oído y así, los olores, perduran en el recuerdo.